sábado, 6 de febrero de 2010

¿todo sigue igual?

Necesito que se acabe esto ya
irme a casa y escapar.

Que horrible es pensar por un momento
que eres fuerte, más de lo que pensabas,
y descubrir en un segundo que en realidad
todo sigue igual, que serias capaz
de arriesgarlo todo de nuevo
por algo que no existe.

Que es posible que nada haya cambiado
que todos tus esfuerzos hayan sido en vano
y lo único que ha pasado es que tu cerebro
te ha mantenido engañado,
aislándote del dolor.

Pero da igual, todo esto no importa,
sea cierto o no,
ahora no me voy a permitir caer.
Estoy demasiado cerca de conseguir el equilibrio
todo este dolor se verá recompensado
eso es lo que no dejo de pensar,
que merece la pena pasar estos malos ratos
por los buenos que se me permiten de vez en cuando.

Nunca creí que precisamente sería yo la que dijera esto,
pero...enamorarse, pillarse hasta el fondo de tu ser
por otra personita,
puede ser la destrucción de un alma,
un corazón roto, que arrastra sus pedacitos
en busca de alguien que sea capaz de arreglarlo...

Y lo peor es, que a pesar de saber esta "gran verdad"
no lo cambiaría por nada
no lo dejaría
seguiré esperando y soñando,
seguiré creyendo en esos cuentos de hadas,
de princesas y dragones,
de príncipes al rescate...
de LA MIRADA,
esa mirada que desate la chispa
y deje que arda y me consuma de felicidad...

Así que me seguiré esforzando
hasta el final,
por mantener lo que me importa de verdad,
por seguir aprendiendo,
mejorando mi visión de las cosas
con esos "golpes" de realidad.
Porque en el fondo sé
que nada sigue igual,
que he conseguido cambiar,
que mi esfuerzo
ya se está recompensando...
pero que fácil es dejarse caer,
que fácil es dejarse llevar
por el desánimo...

Menos mal que eso no me va!!

A la cama, es mejor que hoy se acabe ya...
dejar descansar cuerpo y mente
y dejarme llevar,
al mundo donde nadie me va a controlar,
donde TODO es posible...
nos vemos allí?

lunes, 1 de febrero de 2010

.Punto de saturación.




Pega el sol en el cristal
el cielo azul esperándonos fuera,
pero me siento encerrada
entre estas cuatro paredes,
demasiado pequeñas
para guardar todo lo que siento.

Todo es un huracan,
un huracan,
de emociones
que vienen y van,
que me hacen difícil de seguir.

Todo el mundo quiere
siempre a alguien a su lado,
yo no puedo, y por ello muero.
Por ello siempre es un "a medias"
por eso nunca es un "encajo".

Te caes, pierdes las fuerzas,
como todos, no?
Te obligas a seguir,
como podre recordarte que puedes caer,
mientras te levantes,
que yo te sostendré.

Por eso debes saber que estoy aquí,
que no voy a insistir,
que no hay que saberlo todo,
que vale con sentir que estás aquí.

Que sé que ya llevas mucho peso,
peso de los demás que absorbes sin pensar,
por eso hay cosas que no me permito contar,
para no cargarte más, dejarte respirar.

Pero sólo tú notas mi ausencia del mundo
solo tu a la que no puedo engañar
con esa sonrisa
que tanto me esmero en forzar,
que aguanta hasta llegar a mi habitación
cuando me abraza esa soledad
que busco y rehuyo a la vez,
sin querer.

Sin saber que hacer, sin saber donde ir,
a quien buscar, como sonreír,
como respirar,
necesito gritar, cantar, soñar,
vienes conmigo?

Tienes que saber que no pasa nada,
todo está bien, mientras sigas ahí,
pero no tienes que seguir,
también puedes huir, escapar,
ni tienes que fingir, ni aguantar hasta el final.

Ya lo he dicho y diré,
no soy fácil de seguir,
no es fácil superar la barrera que inconscientemente
me pongo a crear,
no es fácil aguantar los picos
altos y bajos, sin avisar, sin razón,
de mis "estados de humor".

No tienes que matarte intentándolo,
todos lo han dejado ya,
nada tiene que cambiar,
si tu estás mejor,
yo me esforzaré más
en sonreír sin pensar.

Todo está bien.

También debes saber
que nadie estuvo tan cerca de mí,
nadie lo supo hacer tan bien,
nadie se esforzó tanto por mí.
Gracias por eso también.

Sé que no estás bien,
no necesito palabras
lágrimas, malas caras
para saber que es así.

Ahora no sé donde estarás,
escapando en cualquier lugar,
sólo siento no estar ahí,
compartiendo lo que sientes
como tantas otras veces.

¿Qué por qué estoy así?
¿Qué me pasa?
¿En que pienso?
Todo lo sabes ya,
júntalo y ya está,
cuidado no te vayas a marear!!

Sólo puedo añadir
lo único que te escondí,
miedo.
Mucho miedo.
Y una mala noticia no tan mala
como mi miedo la haga ver.

No hay más.
Solos mi miedo y yo,
sin más que poder decir.

Miedo y tristeza,
que mueven mis ausencias
para poder seguir,
cumpliendo esa promesa
de no derramar una sola lágrima más
hasta el final de este infierno.

Aguantar.

Ese es el objetivo.

Fin.

Siento que estés así
sin nada que poder decir
para hacerte sonreír,
para sacar una de verdad
que se contagie y me haga reír.

Seguiré ahi
para tí.

Supongo que no hay nada más que decir.

Aunque no te lo diga...te quiero.